Mostrando entradas con la etiqueta Malaguetto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Malaguetto. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de abril de 2013

Málaga. Del Palo a Teatinos.


Podríamos dividir la ciudad de muchas formas, pero utilizare una división especial: lo haremos con el rango Mcdonlad’ses.
Nuestro primer Mcdonald’s se encuentra en el centro, situado estratégicamente con la labor de suplir de hamburguesas de un euro a los jóvenes borrachos malagueños de Mordor. También se utiliza como punto de encuentro para visitantes turísticos.
Se trata del Mcdonald’s situado justo al lado de Calle Larios, la Calle la Bola de Málaga (un nombre cómico a la par que gilipollesco). Cerca de esta calle tan malagueña podemos encontrar muchos sitios emblemáticos de esta ciudad, como la sala White y la sala Granado 10, con sus respectivas palomas picoteadoras (todos los edificios emblemáticos tienen palomas) Pues bien, estas palomas son originales, tienen forma humana y se acercan a la gente a preguntar “chicos una copita y chupito por 4 euros?”.

Por otra parte tenemos el macdonald’s de Teatinos. Definamos Teatinos: forma parte del reino de Gondor. Serie de bloques de pisos formado en su 73.48% por entes denominados “estudiantes” de la  UMA  situada en la misma zona, cuya única función es contribuir a la destrucción de la sociedad mediante grandes ingestiones de alcohol y diferentes actividades propias de un gran desequilibrio mental.

En Teatinos también viven familias, como la familia Pérez, una agradable familia conocida por sus fondos monetarios provenientes del tráfico de droga de origen desconocido.

                 Respecto al Mcdonald’s de Teatinos , éste tiene una gran ventaja respecto a otros de su especie, y esque posee el anhelado Mcauto, siempre motivo de culto de la juventud del s.XXI

                Con respecto al Mcdonald’s del Palo… ¿Qué es el Palo?

                Os quiero.

Pilar Cañestro Fernández.

jueves, 18 de abril de 2013

My City


El otro día unos amigos barceloneses (tiene toda la pinta de decirse así) me dijeron que ya habían comprado el vuelo para venir aquí en las vacaciones de verano y me preguntaron que qué tal se estaba. Al terminar la conversación me reprochaban que les había pintado muy mal todo esto. Juro que no era mi intención. Supongo que como yo me quiero ir de aquí en los próximos 3 años (con la crisis se quedará en 7 aprox.), frustré todo mi pensamiento equívoco en esa conversación.
Pero luego pensé en pros y contras y recapacité. Les dije que Málaga lo tiene todo para estar a gusto, poca cosa es mala aquí. Hace buen tiempo, hay playa (aunque a mí  personalmente no me gusta demasiado), el equipo de fútbol va bien, Antonio Banderas es de aquí, Picasso fue de aquí (que en paz descanse), Dani Rovira es de aquí, el Mocito Feliz es de aquí, y un largo etcétera.  

Quitas que cuando un sitio para salir está bien se llena en dos días de canis / merdellones / kinkis / bakalas / charros, que cuando llueve mucho se inunda todo (no estamos preparados), que en agosto no se puede estar al sol y poca cosa más y éste es tu sitio.

Por esto la quiero y no la quiero. La quiero porque en realidad, es bonita. Si es que es bonita joder, pero la veo todos los días, inevitablemente, y nos peleamos porque eso cansa. Os quiero.

Patricia Carrillo Fernández

Al sur de España!

Para ser honesta yo no tenia ni idea de que hubiera una ciudad llamada Málaga, ni donde estaba ni nada, la descubrí husmeando en la web de mi universidad mientras buscaba una universidad europea para hacer mi movilidad, entonces descubrí que como mi carrera no es de las consentidas ni del rector ni de los presupuestos pues mis opciones de elección se reducían a España, lo cual no me desagrado ya que implicaba menos esfuerzo en cuanto al idioma, o al menos eso creía yo, así que di click en España, y Elche, Granada,  Almería y Málaga aparecieron como mis únicas posibilidades, leí los planes de estudio, y al hacerlo las opciones se acortaron aun mas, me quede con dos, la que suena a leche y la otra,  googlee un poco  y se veía bien así que… Málaga sería, no soy tolerante a la lactosa.

Una vez que la palabra “Málaga” gozaba de posicionamiento en mi cerebro la asocie con aquella canción tan simpática y amena en Kill Bill, bueno no solo es coqueta esa canción por salir en Kill Bill, pero a mi me encanto que estuviera en el soundtrack, obviamente la “malagueña salerosa”, y entonces cobro sentido malagueña de Málaga, claro como no lo había googleado antes o algo.

En fin hice el tramite y lo logre, enseguida familiares y amigos comenzaron a emocionarse y aterrarse junto conmigo respecto al viaje y la estancia en el extranjero, y yo, me encontré muchísimas veces explicando a donde me iba:
Gente:-“Que emoción, ¿a dónde te vas?
Yo: -Málaga!!
Gente: ( cara de no tengo ni idea de que hablas)
Yo: -Al sur de España, en el mediterráneo!
 Gente: -“Oh woaw España”
Yo: -Si, haber como me va!

Y como me va, pfff!! Después de leer que iba a la ciudad con mejor clima de todo Europa, la costa del sol, paraíso mediterráneo y otros tantos juegos de palabras, llene mi maleta de ropa veraniega, sandalias y mucha comida, ( si lo se, como si acá no hubiera), un par  de suetercillos por si un día refrescaba, mis dispositivos electrónicos, un par de libros y un buen tequila para recordar la tierra amada. Los suetercillos y la comida vinieron tras una larga insistencia de mi madre y la idea de que bueno pues quizá el primer mes no gastaría mucho en despensa.  Y pues morí.

Así es morí de frio horriblemente, y me encontré con una costa del sol mas bien nublada y fría, en mi país la playa es cálida los 365 días del año salvo alguna tormenta hura canosa o algo así, en fin  me la pase dos meses rogando por un rayito de sol y hasta ahora ya muy entrada la primavera soy feliz de tener un clima digno de irse a tender a la playa bajo el sol, hablando de cuerpos en la playa bajo el sol.. que impresión la primera vez en la playa (con buen clima aclaro, porque cuando llegue fui un día con abrigo y botas D: ) , yo estaba preocupada porque no llevaba traje de baño y mi vestido jugueteaba con el viento amenazándome con mostrar mis bonitos calzones amarillos con corazones rosas ( los describo porque igual ese día todo el mundo los vio ), yo era un manoteo por aquí por allá tratando de mantener mi vestido en su lugar mientras caminábamos a la playa, llego y me encuentro con que aquí es de lo mas normal asolearse al mas puro estilo de “sin tirantes marcado”, “chuy Ortiz” o bien “Show your tits”, como sea sin la parte de arriba del bikini, y dije “Queeeee?... y yo preocupada de que se me vean los calzones? Hahaha entonces simplemente  deje que mi vestido jugueteara con el aire, mientras pensaba .. “un día antes de irme quiero hacer eso de tumbarme en la arena  con medio bikini” al menos para emparejar el color y de paso probar la sensación hahaha.

Todo parece indicar que esta bonita ciudad “Al sur de España” , con todas sus letras “Málaga” nunca mas podrá salir de mi dominio cerebral y campo de memoria, tengo dos meses aquí y me encanta, amo que la fiesta empiece desde los miércoles, que el vino sea tan barato, que los hombres sean tan apuestos y los camiones tan puntuales, me encanta sentir que estoy a nada de la playa, que la ciudad sea tranquila mas para nada aburrida y que al fin no me siento completamente extraña aquí.

Málaga me mata! y eso que aun no veo a Banderas, no entro al Picasso, no se como pedir un cafe, no le agarro amor al vino dulce  ni como pescado frito. Menos mal que aun tengo algo de tiempo!!

Laura Campos

carmen_mlg_93@hotmail.com


Voy a hablaros de mi barrio, que se encuentra en Málaga, bueno más que barrio es una calle, Calle Castilla.
  Si paseáis por mi calle, podéis encontraros varios locales que están muy bien: bueno lo primero de todo es el Centro de Salud de Portada Alta, es amarillo. Hay una farmacia muy moderna justo enfrente de un parque al que le rodea una verja electrificada. Luego nos encontramos con una peluquería de lo más barriera. Un bar muy cutre donde venden camperos con mala pinta, seguido del Chino ( os lo recomiendo ). A partir de aquí os cruzareis con dos personajes pintorescos de mi calle, uno lleva gafas y el otro no, nunca están juntos pero son del mismo rollo, están siempre en la calle bebiendo cerveza y sin molestar a nadie, rojitos y felices, le da un toque de lo más londinense a la calle. El bar que hay no me gusta mucho, porque si pasas a ciertas horas de la noche te dicen alguna guarrada. La carnicería está muy bien, porque a parte de la mejor carne de Málaga, venden galletas de dinosaurios, y como sabéis me gustan mucho. Otra cosa que me gusta es que en la puerta una mujer vende ramos de flores y plantas muy bonitas y baratas. 
  Lo mejor de todo son los bloques que hay frente al mio, allí viven personas de lo más interesantes, os comento: hay una niña cuyo cuarto es morado y que lleva el pelo corto como yo, me cae fatal y esto lo digo porque una vez nos peleamos desde la ventana, luego hay una familia de locos, y esto lo digo porque un día uno persiguió a su madre con un cuchillo por toda la calle, luego hay una ventana que creo que viven solo dos gatos, uno blanco y otro negro. Pero el que más odio es un gordo viejo mirón semidesnudo fuma-porros.

Un saludo

Carmen Abarca Reina

VI


Aún recuerdo mis primeros días en Málaga. Al principio me encontraba perdida porque no hablaba el idioma pero todos hicieron que me sintiera como en casa. Al principio pensaba que toda España era así de amable pero tras viajar por la península me he dado cuenta de que no es así. Andalucía es, en cierto sentido, diferente a toda España.

Entiendo porque a muchos extranjeros le gusta Málaga ya sea para vivir o simplemente para visitar. Málaga lo tiene todo para ser el destino turístico favorito:

- Un buen clima: el invierno tiene unas temperaturas bastante agradable (comparado con otros países europeos) y el verano puede parecer insoportable por el calor pero tenemos playa donde poder refrescarnos.

- Comida: la dieta mediterránea no tiene ni punto de comparación con la comida inglesa (fish and chips y poco más) o alemana.

- Fiestas: los malagueños saben hacer fiestas, ya sean tradicionales (ferias por ejemplo) o modernas.

- La amabilidad de la gente: las personas son muy agradables. En las grandes ciudades la gente en la calle a veces ni te miran cuando les hablas porque están corriendo a trabajar calculando en la mente el tiempo que les queda para comer. Aquí las personas son más tranquilas y se toman con filosofía la vida.

No se si seguiré viviendo aquí o no, pero lo que es claro es que Málaga me ha educado y ha hecho de mí la persona que soy ahora. Siempre la recordaré con cariño y me siento afortunada de haber vivido aquí.

Katrin Chekunova Gross 

Capítulo primero.


“Él adoraba Málaga, la idolatraba de un modo desproporcionado. No, no, mejor así... Él la veneraba desmesuradamente... bien... para él esa era una ciudad que seguía latiendo al ritmo de las coplas de Antonio Molina. No... volvamos a empezar. Capítulo primero. Él era tan rígido y apasionado como la ciudad a la que amaba. Tras su cansada mirada miope se ocultaba el poder sexual de un jaguar... je, esto me encanta... Málaga era su ciudad y siempre lo sería”.

Pese a ser malacitano no sabía cómo enfocar la entrada de esta semana, así que decidime a pasear por la ciudad en busca de inspiración. Por el camino paré en una plaza en la que había un musulmán contando un chiste sobre dedos o algo por el estilo, yo no lo entendí, hasta que la policía lo echó del lugar. El tipo parecía no entender nada.

Como el calor se hacía insoportable, algo bastante frecuente por aquí, me quité la camiseta para aliviar dicha sensación antes de continuar con el recorrido. Llegué a la parada de autobús y vi cómo una señora de mediana edad no dejaba de mirarme, hasta que se acercó y me pidió, mientras me sobaba el torso, algo de dinero para pagar el viaje y yo, claro flipando, tuve que negarme. Acabo de llegar a casa, me duele la cabeza y sigo sin saber de qué puñetas hablar, ¿alguna sugerencia?

Resumen: Creo que mi vecina me roba la propaganda del buzón y no sé cómo sacarle el tema.



Víctor A.

miércoles, 17 de abril de 2013

Malagueña salerosa

La verdad que llevo ya un tiempo frustrada porque no sabía de qué narices hablar en esta entrada. Porque me puedo poner a contar anécdotas, como cuando un pato del parque me mordió el dedo, pero eso lo reservo para mi autobiografía.

Así que como no sabía de qué hablar, hablo del tiempo:

Invierno: Agradable, hasta que llega una ola de frío (pongamos de Siberia) o unas semanas de lluvia interminables en las cuales Málaga se convierte en un caos. A veces el periodo de lluvia coincide con Semana Santa, lo cual debe ser una señal divina.

Primavera: Tras el suplicio del invierno (que aunque esto no sea Rusia, de algo habrá que quejarse) llega esta estación. De pronto empieza el calor. Pero estás confuso, porque es abril y no puede hacer tanto calor. Así que sales a la calle con bufanda, pero te asas. Y al día siguiente sales a la calle con chanclas, pero te congelas.

Verano: Normalmente acompañado de su respectiva ola de calor, semana en la cual por alguna ley del universo todos los aparatos que pudieran darte algo de fresco, se rompen. También están los días de terral, ese viento sequísimo y caliente con el que no puedes respirar. Sin embargo, el calor en Málaga suele ser húmedo. Compadezco al que tenga un sofá de cuero.

Otoño: No hace frío, no hace calor, pero la gente echa de menos el verano.

Por cierto, un saludo a la estatua al señor Cánovas del Castillo. Si alguien ve ahí a Cánovas, tiene mucha imaginación.  


Fuente: www.juntadeandalucia.es
 
 
Ana Algarín López 

MÁLAGA D'OR




Para mi Málaga es una ciudad bastante bonita, digan lo que digan, claro también influye que es donde me he criado. De Málaga conozco poco, ya que no soy de la capital, sino de un pueblo de la costa (Torre del Mar), que ya que estoy, he de decir que es de los mejores pueblos de Málaga, y no porque viva allí, sino porque es verdad y como nadie me lo va a discutir pues…

Pero el tiempo que llevo viviendo aquí, haciendo vida aquí, saliendo, etc… me ha llamado bastante la atención, se nota el cambio de un pueblo a una ciudad en todos los sentidos.

Málaga tiene algo que le falta a muchas ciudades y que estoy seguro que todas ellas desearían tener, me refiero a la playa, no tan bonita y espectacular como la de Punta Cana o Hawaii, pero sirve para bañarse y tomar el sol que es lo que todo el mundo busca, sobre todo esos guiris que nos invaden en verano, haciendo que parezca Alemania o Inglaterra, ya que hay más guiris que gente de aquí… pero bueno eso viene bien para nuestra economía, no estamos como para quejarnos tampoco.

El único fallo que yo le veo, es que el centro y la zona de universidades (Teatinos) están muy lejos para desplazarse andando, si estuvieran mejor comunicados ya sería la ostia, pero algún defecto tenía que tener.
También hay que decir que por las noches en Teatinos hay bastante ambiente de gente, paseando, tapeando en algún bar, viendo el fútbol, etc…

Y poco más, simplemente, que me alegro de haber nacido en una ciudad así y que por muy lejos que me vaya en un futuro, siempre quedará en mi memoria.


Javier Almazán Martín

Málaga no es Pablo Alborán.

A mí me gusta sobrevalorar Málaga, y eso que he tenido la suerte de estar en ciudades que se supone que son mejores. Me gusta sobrevalorar Málaga porque aunque caí aquí por casualidad pienso que es la ciudad más completa en la que he estado (como cuando algunos dicen que Messi es el mejor jugador de todos pero que Ronaldo es el más completo, algo así).

Málaga está muy bien por muchas cosas, precisamente una de ellas no es su universidad, pero de esto ya he hablado suficiente. Málaga destaca por lo que ya todos sabemos: sol, playa, pescaito, bla, bla, bla...

Si algo odio es ir fuera de Málaga y cuando digo que soy malagueño me respondan diciendo: “igual que Pablo Alborán”. Ahí es cuando sería capa de perder los nervios y emular la famosa escena de Fargo, no obstante soy una persona civilizada y entrenada a base de esos extranjeros que cuando dices: “I’m from Spain” te responden con un perfecto: “Toros, toros, olé”.

Enlazo con el párrafo anterior y así puedo hablar un poco de la plaza de toros de Málaga, que es preciosa, por supuesto, pero que es más bonita cuando alberga conciertos que cuando alberga corridas (aprovecho la ocasión para llamar “catetos” a los señores que fuman puros y sacan pañuelos blancos).

Concluyo diciendo que Picasso, con el gran genio que era pintando, lo tonto que fue despreciando esta ciudad.

pd: La mejor decisión que se ha tomado en esta ciudad en los últimos años ha sido la de ponerle una calle a Don Manuel Pellegrini.

Francisco Javier Villalta Soler.

Home sweet Málaga... por 6 meses.



Después de dos meses puedo llamar a Málaga como mi segundo hogar. Será solo por 4 meses más y tal vez no vuelva a vivir aquí en un futuro pero si me gustaría regresar de vacaciones con mi familia y amigos y mostrarles la bonita ciudad en la que tuve la oportunidad de pasar estos meses como estudiante de movilidad. Incluso cuando salimos de viaje a otras provincias de Andalucía suelo decir: "no puedo esperar para llegar a Málaga y dormir en mi cama".

Antes de venir investigué un poco y en la mayoría de las páginas web describían a Málaga como la ciudad más calurosa de España. Me molestó un poco llegar aquí y tener frió casi todos los días, sobre todo porque entre la ropa que traje solo venían shorts y faldas. Todos me decían que el clima mejoraría en abril y es verdad, me encanta este clima. 

Amo el centro de la ciudad, podría ir todos los días y nunca aburrirme. Mi calle favorita es Larios, no me canso de ver las tiendas, bares y restaurantes. "Cien Montaditos" se ha convertido en mi restaurante predilecto. Me encanta la idea de decir: "vamos a cenar al puerto". Me agrada que sea una ciudad muy cultural, aun no conozco todos los museos pero espero hacerlo antes de irme. 

Me siento contenta de haber venido aquí y poder vivir esta experiencia en una ciudad tan linda como Málaga. Hasta ahora me han gustado sus tradiciones de semana santa, la comida (las tapas) y he logrado hacer muy buenas amistades. Espero poder disfrutar al máximo este tiempo que me queda, sobre todo ahora con este clima tan rico.



Nancy Díaz de León

Málaga me da vida.


Mis orígenes están a algo menos de doscientos kilómetros al norte de Málaga, pero cada día me siento más de aquí. Hace dos años cuando llegué supe que muchas cosas iban a cambiar en mi vida, de hecho ya venía casi predestinado a que esta ciudad me cautivara.

Para mí Málaga es vida, es arte y es felicidad. Y digo esto cuando dentro de poco la dejaré atrás, pero espero que no por mucho tiempo. Espero volver cuando sea adulto y esté bien formado, por el momento me toca revolotear por el mundo.

Tengo ese miedo a no volverla a ver y es que Málaga te engancha con sus calles, sus playas y como no, sus espetos de sardinas. Aquí se vive feliz. Las preocupaciones las puedes ahogar en el mar con un simple paseo por la orilla de sus costas. Puedes llenar el estómago de risas con una cerveza sentado en los muelles  del puerto mientras, a lo lejos, divisas Gibralfaro y La Manca.

Pero el verdadero encanto de Málaga corre por sus calles. En esos abuelos de la esquina que con gracia critican el partido del domingo, en los garitos de mala muerte repletos de buen rollo cada jueves y que cojones, en la morena que te sonríe.

Jorge Ayllón García

martes, 16 de abril de 2013

Benalmádena


La entrada de esta semana trata sobre Málaga. La verdad que de Málaga no sé mucho. Me gustaría saber mucho más de lo que se de ella. Cada vez que mencionan su nombre me acuerdo de una preciosa tierra soleada bañada por el mar Mediterráneo y donde el turismo tiene una de sus mejores exhibiciones.

A medida que he ido creciendo, el nombre de Málaga, además de lo ya mencionado anteriormente, me lleva a pensar en el centro de la misma. Ese lugar que conozco más que nada por las salidas nocturnas con mis compañeros y amigos. Supongo que de día será más bonita y más encantadora de lo que lo es por la noche, que, personalmente, no me gusta mucho.

Teniendo esto en cuenta voy a hablar sobre Benalmádena, que, bajo mi opinión, es uno de los municipios más bonitos de Málaga.

Se encuentra en un punto medio entre Fuengirola y Torremolinos y yo creo que reúne lo mejor de cada uno de esos municipios además de peculiaridades típicas de su propia zona. Está claro que, como todo destino turístico, el sol y la playa son claves en Benalmádena (aunque, acostumbrado a las paradisiacas playas gaditanas y su brillante sol, a mí, personalmente, no me parece un lugar tan increíble como le pueda parecer a un inglés) pero, no solo se queda ahí, Benalmádena tiene multitud de actividades de ocio que tal vez muchos desconozcan.

1. Cuenta con un maravilloso sistema teleférico que te permite subir a una de las montañas más emblemáticas del lugar donde puedes contemplar toda la belleza del municipio. 



2. Un parque de atracciones que, debido a su irregularidad, no es un negocio como el que querría ser (Tivoli World).



3. El casino Torrequebrada, uno de los lugares de ocio nocturno más demandados de Málaga, donde el azar y dinero mantienen una relación con altibajos. 



4. El Mariposario relativamente nuevo que han abierto en Benalmádena Pueblo (Butterfly Park), donde, además de encontrar muchísimos tipos de mariposas, podemos ver su propio nacimiento.



5. Selwo Marina y sus actividades de índole acuática.



6. El Parque de la Paloma, uno de los parques más bonitos que podremos visitar en la provincia de Málaga repleto de animales (al menos, hace unos años).



Con esto quería demostrar que Benalmádena no sólo debe su turismo a sus playas (insisto, que no le llegan a los tobillos a las gaditanas) y sus múltiples hoteles destinados a los “guiris” sino que, dentro de este bello municipio alejado del centro de Málaga, hay muchísimas cosas por hacer además de tomar el sol y beber cerveza fría.

Mariano Castro Benítez

lunes, 15 de abril de 2013

Torre Monica




Para esta entrada del blog, no sabía muy bien de que podría hablar, Málaga y sus infinitos lugares que merecen mención no son fáciles de resumir en una sola entrada. Siguiendo con esta idea, la de intentar resumir qué es Málaga y que representa, pensé en hacerlo desde un punto en el que puedes ver resumidos muchos de esos fantásticos lugares, desde lo alto de La Torre Mónica, un símbolo de mi ciudad que forma parte de la vida de muchas personas aquí en la costa malagueña. Desde ella se pueden apreciar la mayoría de los lugares de la ciudad, además de unas vistan impresionantes de la playa y la costa malagueña.

La torre Mónica es una antigua chimenea de la fabrica que anteriormente ahí se encontraba,  está construida con ladrillos extruidos y huecos. La fábrica a la que pertenecía fue fundada en 1923 y destinada a la fundición de plomo. Ahora convertida en monumento es un pequeño recuerdo de la revolución industrial y símbolo, como su propio nombre indica, de la “leyenda” de aquel chaval que por amor escribió el nombre de Mónica a lo largo de la torre de 96 metros. 

Pero para mí, la torre Mónica representa uno de los principales puntos de encuentro con amigos, recuerdos, paseos y conversaciones entre otras cosas.

Los lugares de Málaga, además de ser mágicos por su encanto, lo son porque nosotros los hacemos así, haciendo que sean especiales al dejar una parte de nuestra vida y recuerdos en cada uno de ellos.

Victor Daniel Nuñez Gr4 GgB

sábado, 13 de abril de 2013

Malagueño de adopción


Ayer iba caminando por calle Larios mientras recordaba, con nostalgia, algunas de las vivencias que he tenido en esta ciudad. Hace casi cuatro años que decidí venirme a vivir aquí y aun sigo pensando el motivo que hizo que eligiera este lugar.

Cuando llegué a esta ciudad no conocía absolutamente nada de ella ya que nunca había estado aquí antes, no sabía de nadie que hubiera vivido aquí anteriormente y tampoco tenía ningún familiar o amigo en el que respaldarme. Empezaba así una nueva época en mi vida en la que tenía que comenzar desde cero. Construir mi nueva vida, independizarme por primera vez, adaptarme a una nueva ciudad (cinco veces mayor que mi ciudad natal), convertirme en universitario y hacer nuevos amigos, entre las tareas principales.

Antes de venir a esta tierra ya sabía que me gustaría, no sé explicar porque, pero había algo que me decía que me adaptaría rápidamente y que este lugar se convertiría en mi ciudad. A día de hoy puedo afirmar que soy un malagueño más y tuve la suerte de conocer a personas increíbles que se han convertido en parte de mi familia.

En pocos meses me marcharé de esta ciudad pero nunca olvidaré su gente, su calle Larios, su clima, su muelle uno, su catedral inacabada, su feria, etc. De Málaga solo puedo criticar su playa de la Malagueta (no es mi culpa que viva al lado de la mejor playa del mundo, Tarifa) y ese calor a veces insoportable de verano. Por todo lo demás, la capital de la costa del sol tiene un lugar privilegiado en mi vida imposible de reemplazar y miles de momentos vividos que nunca olvidaré.



Manuel de los Reyes Del Valle García
2º CAV B - GR 4



miércoles, 3 de abril de 2013

Rincones, pequeños.


Desde el más escondido pueblo con sus casitas blancas hasta el mismísimo centro. Desde los abuelos paseando hasta los más chicos que aun gatean.
La calle Larios la conoce todo aquel al que le preguntas, ya venga de la mismísima Cochinchina. Los helados de casa Mira o de la Inma son conocidos en toda la provincia, y todo aquel que viene y no los conoce, raro es que se vaya sin probarlos.
Los diferentes museos, desde el que nació aquí con sus obras tan peculiares hasta la señorita Thyssen con sus millones y “donaciones”. Los restos más árabes desde donde observar una de las mejores vistas de la ciudad. Un equipo de fútbol que a día de hoy lleva el nombre de la ciudad por Europa y el mundo entero. Unas playas que, aunque más que arena tienen tierra, son envidiadas por muchos. Por no hablar del “pescaito”.
Nos conocen en muchos lugares, nos envidian, quieren visitarnos. Pero para los que somos de aquí, o por lo menos para mí, se me hace pequeña. Quizás tengamos playas, quizá tengamos unos espetos que ni los rocen en otros lugares, o un clima envidiable. Pero tras haber pisado muchas grandes ciudades, siempre que vuelvo me llevo una decepción. Málaga sigue sin ser una ciudad grande, o al menos, tener el ritmo de esta. Y eso se echa en falta, la oferta de eventos, masas de gentes. Tendrá sus ventajas, y en esta ciudad he vivido momentos que no cambio por nada, pero le falta eso, el ritmo de una gran ciudad.

Guillermo del Castillo Amaya

Pensando


Pensando en Málaga no se me ocurría de qué hablaros. Supongo que pienso como la gran mayoría de los malagueños. Nos gusta nuestra ciudad pero sabemos perfectamente que podría gustarnos más. Sabemos que hay ciudades con un trasfondo cultural mayor, más cuidadas, con más oportunidades, etc. Pero Málaga es Málaga y no necesita decirse más, porque cada uno tiene sus vivencias, su pasado y su presente en esta ciudad. Pero, por otra parte, muchos tenemos nuestro futuro fuera de ella.

Cuando pienso en este pasado, en mi infancia en Málaga, no sé por qué siempre se me vienen a la mente dos recuerdos. El primero es hace unos 10 años más o menos, en carnavales. Mis tíos me llevaron a ver la elección del Dios MOMO. Veía la ciudad llena de gente disfrazada, riendo y los colores llenaron también la noche. Y todavía me sigue resonando “Máaalaga eees la diosa y reina de la feelicidaaaad...”.

El otro recuerdo se sitúa en el Paseo del Parque, con unos 2 años. Recuerdo aquello como tremendamente inmenso, lleno de plantas y de gente. Esperaba seguir andando para ver qué fuente o parque me encontraba, o ver de cerca las palomas y los patos. Ahora paso por allí y me parece pequeño, pero sigo viendo a niños con la misma emoción que yo tenía. Quizás es que con el tiempo la ciudad puede quedarse pequeña para muchos, pero los ojos con los que la vemos siguen siendo los mismos con los que la hemos visto.

“Veeen a bailaaaar...”

Sergio Castañeda Puche 

No estaba dentro de mis planes.



No estaba dentro de mis planes, era la ciudad que me alejaba de lo que más deseaba en ese momento, y  no era solo el hecho de que prefería otra ciudad, era mucho más que una cuestión de preferencias de lugares. Como es lógico en estos casos, Málaga era la ciudad maldita que me alejaba de Granada, no podía sentir otra cosa que no fuese odio hacia ella. Hice todo lo posible por evitar Málaga, pero mi sueño de poder estudiar aquello que me llenaba pudo más, y aunque motivada por la carrera universitaria, y resignada con la ciudad, me trasladé a Málaga.
Cada día me arrepiento menos de esa decisión, cada día me enamoro un poquito más de esta ciudad. No podría centrarme en algo en concreto, porque Málaga es Málaga en su conjunto, en su todo, es única.
Y no solo la ciudad en sí, si no su gente. Ese arte de la gente malagueña.
Y es que al venir a Málaga, no solo me encontré con unas playas de arena fina por las que pasear, una Calle Larios en la que un mes al año se respira cine en cada uno de sus rincones, unas vistas sobrecogedoras como las de Gibralfaro, o un sinfín de lugares cada cual mágico a su manera, al venir a Málaga también me encontré con los malagueños, que sin duda alguna, algunos se que van a dejar su huella en mí.
Se podría decir que cada día me siento un poquito mas boquerona, y un poquito más enamorada de Málaga.

Ainara Fernández.